You are currently browsing the monthly archive for April 2007.

You know how sometimes I can get a little bit cranky? Well, I’m used to deal with cranky people, so my excuse goes like this: It’s contagious! So beware.

And how do I discharge all that fury that makes me hate things with the power of ten suns? Yesterday I tried something new. I killed my tamagotchi. It was so ugly I wanted him to die! So I sort of… stuffed him with candy, didn’t clean at all his poop and make him go sick until his face was upside down and a black skull covered his fat virtual body.

It’s just that I didn’t get why it evolved into such an ugly thing! Because I took good care before it was hard-to-look-at. And the tama ended up resembling a big fat duck with wiggling legs and smelly feet!

I hate this tamagotchi so much that I destroyed it.


I didn’t really find anything intelligent enough to write into this post. Since when did I turn from sweet Namida-Bonds-of-Brotherhood to Hacking-Tamagotchi-Killer Namida?

Does enjoying my tamagotchi’s agony while he twitched and suffered make me a maniac? I confessed to my mom when she got home, that I got rid of that bloated crappy virus.

Sometimes I just, you know, lose it. So I got back to the tama I was raising before I hacked my V3, the Ninja Guy? And it’s pretty much nicer than the duck, and interesting. At least he watches tv and jumps up and down instead of wiggling… *wiggles wiggles*

And at night I went out to see The Reaping with my boyfriend, and that movie sort of scared the crap out of me for a while. I don’t actually like knowing too much about the devil, and having to deal with weird open endings. But before that we had Chinese Food and Strawberry Mousse. I totally left Samantha (the new wolf cub I’m in charge of from now on) alone so she could review Computer Science and other stuff she didn’t mention on her own, but at least she told me I wasn’t needed that day.

So maybe when my Ninja tama dies, I’ll pick up another pathetic character from my debugged system and kill him in a more painful dead. Maybe I’ll neglect it until there’s nothing left of it on screen.

Ayer no tuve un buen día. En realidad, tampoco fue malo, pero me desperté algo rebelde y caprichosa… No tenía ganas de levantarme… eran las nueve de la mañana del lunes y seguía enredada en la cama. Luego me regañaron y tuve que bañarme con agua fría para quitarme la cara de sueño. A la media mañana me enteré que tocaba pescado. Y con lo mucho que me gusta esa movida. Eeewww! Tampoco se me antojaba la comida de gato, sino carne roja y jugosa… Hice pataleta.

Loba: Pescado? Por qué pescado? El pescado es malo!
Lita: Pero es que no hay nada más, no han comprado carne ni pollo.
Loba: No quiero pescadooo! El pescado es guácalaaa! No voy a comer aquí…!
Lita: No coma, pues.
Loba: Yo quería carne, por qué no hay carne? Ese pescado tiene espinas y me pinchan en el hocico… *throws a tantrum*

Pero como realmente no había nada más… (ni siquiera huevos, para hacer arroz con gafas…) tuve que comerme eso, medio crudo y apestoso… Lo único bueno fue el arroz. Cuando hacen pescado frito, puedes comerte el arroz purito, y no como en las otras comidas, acompañado de menestra, salsa o jugo…

En la tarde me mandaron al banco. Y casi que ni voy, del coraje que tenía. Pero por ahí alguien me ofreció un helado a cambio de calmar mi displicencia.

Cuando regresé a casa me puse a jugar con mi tamagotchi. El día anterior había evolucionado de un simpático conejito de orejas negras, a un ninja. Y digo ninja, porque estaba todo de negro, saltaba hacia arriba… y también lanzaba estrellas.

Para cuando estaba viendo televisión (que los tamas también se aburren), decidí abrir el aparatito, a ver si le podía hacer un Debug, como había leído por internet, o sea, ponerlo en modo de prueba, lo que requiere de un conector con base de carbón, algunos destornilladores, y actitud a lo MacGyver. Cuando todas las piezas estaban desperdigadas, y pude acceder en el menú a los personajes secretos, me di cuenta de qué tal lejos me había llevado aquel vicio.

(sabían que hay un tamagotchi con forma de hamburguesa? Se llama Bungotchi, y es tan grande que ocupa casi la mitad de la pantalla)

Necesitaba ayuda. Urgentemente.

Loba: oye… te parece muy enfermo querer coleccionar tamagotchis…?
Mono: Pos sí, suena friki. Por?
Loba: Es que se me ha metido en la cabeza que quiero comprar uno de esos tamagotchis retro de 1997 por internet… elproblema es que valen $$$…
Mono: Qué!? Oh no, qué te han hecho esos bichos electrónicos? Resiste, no dejes que una masa informe de pixeles te controle!
Loba: Pero es que… son tan lindos, bonitos, y diferentes… y los quiero tener todos, TODOS! *risa malévola*

Yo quiero un Tenshi no Tamagotchi!!! *has a fit* If I only had 35 bucks to spare…

Lo malo es que después de un chance esos “bicharrajos” te terminan aburriendo, y también es algo fastidioso andar limpiándolos, dándoles de comer y haciéndolos jugar…

Y eso… por otro lado, mi trabajo como Loba Tutora va viento en popa. Ya recluté a una nueva cachorra (en todo el sentido de la palabra), y hoy me toca conocerla a ver qué tan problemática resulta ser. A pesar de todo, tengo suerte. Todo es cuestión de portarse bien ^_^

Por fin, y luego de miles de intentos frustrados, conseguí encontrar trabajo. Uno pequeño, y no tan bien remunerado, pero lo que importa es que lo tengo, y que me lo dieron a mí, no a otro.

Cuando por fin me confirmaron que yo era la elegida, corrí a la casa de empeño a recuperar mi disfraz de Lobo. Incluso fui a la imprenta y ordené 100 tarjetas de presentación con las siguientes palabras en blanco sobre cartulina negra:

Srta. Moonie
LOBO FEROZ (Persona Natural)
Experta en Secuestros y
Servicios Especiales,
las 24 horas, 365 días al año
Llame ya!
Fono: 1800 – BIGBADWOLF – 911

Pues, resulta que me han confiado a una manada de futuros predadores. Mi deber, agilitarlos, entrenarlos y asegurarme que serán el orgullo de sus padres en futuras cazas y acechos.

Tengo que enseñarles los movimientos adecuados, a deslizarse sin emitir sonido alguno, a acercarse a sus víctimas sigilosamente y a saltar sobre ellas en el momento menos esperado. Los chicos, sin embargo, pierden un poco la paciencia y se precipitan, cuando los llevo de excursión a centros comerciales.

Moonie: Respira con tu presa… siéntete uno con ella, siente sus pasos, sus latidos… Vigila cada movimiento y espera… espera… ahora!
Cub: Grrr… *ÑAM*
Moonie: No! No te lo comas! Escúpelo! Estamos en un lugar público!
Cub: Si me dijiste que lo atacara… *relamiéndose*
Moonie: Pero no que te lo comieras! Ya en éstas épocas los Lobos no comen crudo! Sólo se trata de espantarlos un poco y luego dejarlos libres…
Cub: Es que tengo mucha hambre…
Moonie: …quieres ir al patio de comida?

Los Lobos también comemos pizza. Qué pena que en tiempos modernos sea ilegal la caza humana, pero en la antigüedad comíamos mucho y bien. Si algún chanchito, cerdito, cordero caía en nuestras manos, no dudábamos en darle vire. Ahora los chanchitos vienen ya preparados y no es tan excitante comerse una chuleta sabiendo que tú misma no la cazaste.

Pero volviendo al tema de mis cachorros. Son muy útiles. Sobre todo como cómplices de algún rapto o desaparición accidental. Como soy una maestra responsable, a veces me llevo a uno o dos a mis cachuelos. Ver y aprender son una sola cosa.

Moonie: Red?
Cub: Acá.
Moonie: Mazo?
Pup: Ésta?
Moonie: Se aseguraron de que sean marca ACME? La Genérica no me gusta mucho.
Cub: Sí, y te mandaron unos Patines a Propulsión por ser cliente frecuente.
Moonie: Ah, muy bien, muy bien. Así no podrá escapar.
Pup: Pero, está segura? El Coyote Calamidad acaba de ser ingresado otra vez…
Cub: No me digas, múltiples fracturas y quemaduras de quinto grado?
Pup: No, peor… depresión y sobredosis… Pobre Coyote, nada le sale bien.
Moonie: …

Qué será, que no dejo de repetirme estas palabras: Nadie es moneda de cinco pesos, para gustarle a todo el mundo. No sé en dónde la leí, pero en el viaje alguien la repitió en versión criollla: Nadie es billete de cinco dólares…

Sé que no puedo pretender gustarle a todo el mundo, y de hecho hay muchas personas con las que no simpatizo, porque soy demasiada inquieta, o muy tímida y desconfiada con los recién conocidos…

Cuando hay alguien que me agrada a primera vista trato de parecer amable, simpática, chistosa… pero a veces se me pasa la mano y termino fastidiándo a esa persona más que gustarle. Desde hace mucho tiempo debí darme cuenta de que no tengo vocación de comediante, ni de irónica, ni de criatura tierna. No soy linda. No soy moneda de a duro, y cuando me conocen, o me odian, o termino simpatizando con algún nuevo amigo.

Odiar de odiar, tampoco así; pero sí percibo algo de antipatía en miradas ajenas cuando hago algún chiste de demasiado mal gusto (chistes horribles que sé contar, y que sólo mis verdaderos amigos aguantan), o cuando algunas de mis actitudes excesivas se vuelven insoportables a los que me rodean.

Por eso es que uno es difícil de querer. Pasan muchos años antes de que se decida que la versión que más agrada a los otros es la que vino instalada originalmente. Por eso soy como soy, así no agrade al comienzo, así me tome mucho tiempo coger confianza, o así la tomé con demasiada facilidad, para el malestar de mis recién introducidos interlocutores.

Como es el caso de la Nena, chica con la cual compartí mi habitación durante la convivencia de Semana Santa. Se puede decir que bastó un día para determinar que había cierta amistad, y similaridad entre las dos, y otro para establecer el mismo trato cariñoso y recíproco de amistades viejas, de ponerse apodos y caminar cogidas del brazo (pésima costumbre mía, que no me reprochó) y de sentarse juntas en el comedor.

Entonces, sí, a veces es fácil encontrar a alguien parecido a ti, que esa persona se de cuenta, y que finalmente se cree un lazo, por más pequeño que sea, en vez de la usual indiferencia que mostramos los seres humanos hacia los demás.

Pah. He estado leyendo más de lo acostumbrado últimamente, y conversando en vez de ver anime. Quizás el hecho de que he tenido algunos choques en estos días (léase, todos se han puesto de acuerdo para andar malhumorados) con gente con la cual usualmente estoy bien, como al regreso del viaje, cuando todas nos pusimos insportables con el calor, o la repentina irritabilidad de mi hermana menor con todos los de esta casa por razones hormonales, o mi abuela materna, que ha decidido que no me quiere ver ni hablar…

Aunque cositas buenas nunca falta, una conversación con mi madre, o con mi bisabuelita, en donde recuerdan tiempos idos y no vueltos (así me dijo ella), del marido que la quiso y que perdió, o de los llantos en la luna de miel.

La poesía, los libros viejos y polvorientos que despiden ese olor tan bueno a verdad, y a letra añeja. La media luz que dora todo con brillo sepia, y que embellece más que el rosa. La calidez de los recuerdos. Son mejores que el fastidio general. Lo bueno es que ese malestar que hace que la gente se muestre hosca cuando antes ha sido amable puede ser curado con un simple chocolate. Con decir que la rabia del calor fue eliminada a base de Bon-Ice y helados Pingüino.

Tengo un poco de todo, y llevo conmigo recuerdos de los que me quieren. Artesanías de Diseño Gráfico, una ratita-colgador, a la que bauticé Dael (XD); una Kitty disfrazada de mono, llamada Saru-Neko; un dije de plata en forma de lobo, los símbolos religiosos de mis padres..

Así tengo de un poco de todo, y un poco de todos.

Y no sé por qué desde ayer ando cantando tunas españolas. Comenzando por “Ay, penita, pena!” de Lola Flores, y terminando por “La Estudiantina”. Aquí les pego algunas para que vean qué cosas pasan por mi cabeza:

Ay, pena, penita, pena

LOLA FLORES

Si en el firmamento poder yo tuviera,
esta noche negra lo mismo que un pozo,
con un cuchillito de luna lunera,
cortaría los hierros de tu calabozo.
Si yo fuera reina de la luz del día,
del viento y del mar,
cordeles de esclava yo me ceñiría
pot tu libertad.

¡Ay, pena, penita, pena, pena,
pena de mi corazón,
que me corre por las venas, pena,
con la fuerza de un ciclón!
Es lo mismo que un nublado
de tiniebla y pedernal.
Es un potro desbocado
que no sabe dónde va.
Es un desierto de arena, pena!,
es mi gloria en un penal.
¡Ay, penal! ¡Ay, penal!
¡Ay, pena, penita, pena!

Yo no quiero flores, dinero, ni palmas,
quiero que me dejen llorar tus pesares
y estar a tu vera, cariño del alma,
bebiéndome el llanto de tus soleares.
Me duelen los ojos de mirar sin verte,
reniego de mí,
que tienen la culpa de tu mala suerte
mis rosas de abril.

ESTUDIANTINA MADRILEÑA
Por las calles de Madrid
Bajo la luz de la luna
De Cascorro a Chamberí
Pasa rondando la Tuna
Su alegría y buen humor
Son en la noche abrileña
Como un requiebro de amor
A la mujer madrileña
Asómate, asómate al balcón
Carita de azucena
Y así verás que pongo en mi canción
Suspiros de verbena
Adórnate ciñendote un mantón
De la china más china
Asómate, asómate al balcón
A ver la estudiantina
Clavelitos rebonitos del jardín de mi Madrid
Madrileña no nos plantes
Porque somos estudiantes
Y cantamos para tí
Asómate, asómate al balcón
Sarita de azucena
Y así verás que pongo en mi canción
Suspiros de verbena
Adórnate ciñendote un mantón
De la china más china
Asómate, asómte al balcón
A ver la estudiantina

LOS NARDOS

Por la calle de Alcalá
con la falda almidoná
y los nardos apoyaos en la cadera
la florista viene y va
y sonríe descará
por la acera de la calle de Alcalá.
El buen mozo que la ve
va y le dice: “venga usted”
a ponerme en la solapa lo que quiera
que la flor que usted me da
con envidia la verá
todo el mundo por la calle de Alcalá.

Lleve usted nardos caballero
si es que quiere a una mujer
nardos no cuestan dinero
y son lo primero para convencer

Llévelos y si se decide
no me moveré de aquí
Luego, si alguien se los pide
nunca se le olvide
que yo se los di.

Una vara de nardos
Para el que quiera saber
Si será por fin dueño
De un querer de mujer

Sí. A Namida *no sólo* le gusta el anime.

Resulta que por tradición, desde que tenía doce años, asisto a la convivencia de Semana Santa que organiza Guayalar, un centro del Opus Dei al que regularmente visito. Yo sé que éste tuvo mucha crítica con lo del Código da Vinci, pero, bueno, lo único que diré es que me consta que no es una secta maldita, ni de culto satánico.

Son medios raros, eso sí, y hasta el día de hoy no me han lavado el cerebro. Sigo siendo el terremoto humano que suelo ser, me sigue dando pereza dar clases de catesismo los fines de semana (ocasionalmente las doy, pero es que a veces, con las ganas que tengo de levantarme a las siete…), me sigo negando cada que me invitan a uno de sus retiros espirituales… De vez en cuando cedo, pero si no han tirado la toalla conmigo es porque son pacientes. Muy pacientes.

En fin, Guayalar es el centro de estudios más bacán (y el único que he conocido hasta ahora en Guayaquil), porque tiene una biblioteca enorme, la gente es chévere (la que me aguanta, al menos, porque hay otras que ni en pintura… y no las culpo), de repente te invitan a comer rico, cuando hay más chicas jugamos pictionary…

Sucede que la mayoría de las veces me pongo insufrible. Será porque son muy estrictas, y esperan que me esté quieta todo el tiempo. Por eso ahora estoy apareciendo muy poco, y me quedo lo menos posible, para después nadie diga que pasé horas inquietando a medio centro.

Pero volviendo al tema, en Semana Santa siempre se organiza un viaje a Quito, y nos acompañan algunas dirigentes (espero que las de este año sean más simpáticas que las de los años anteriores). Nos aloja otro centro del Opus Dei allá en la Capital, llamado Tulpa (bonito nombre, ne?). Lo impresionante de esta residencia universitaria son sus cuatro pisos, con conexiones, escaleras, terrazas por doquier… A mí siempre me pareció un sueño estar ahí, me hace sentir casi en Hogwarts.

El comedor es pequeño, y hasta tiene subsuelos. No sé si 3, o 4, porque tan sólo he llegado al 2do, nivel en donde se pone el Monumento después del oficio de Jueves Santo.

Como nos pasamos viajando todo el jueves; al llegar, y después del oficio, todo el centro, con los invitados, nos encaminamos a Quito Colonial, en Trole. Después de visitar los 7 monumentos, y de rezar una visita en cada uno, alquilamos un bus entero para todas, y nos regresamos a la casa, a acomodarnos, y a dormir.

Por lo general, son cuartos para residentes que en Semana Santa vuelven a sus ciudades o pueblos, así que nos dan las de ellas: cuartos con cinco camas más baño. Es muy cómodo y acojedor, con pisos de madera, muebles cómodos, ambientes amplios.

En Viernes Santo, luego del oficio, tenemos un pequeño retiro hasta el almuerzo. La fanesca que hacen en Tulpa es la mejor! La mejor, en serio. Es deliciosa. Luego de eso salimos al mall, o a hacer deporte, o a alguna feria, si la hay. Como hay que ayunar, tomamos una ligera cena al regreso, y en nuestras respectivas habitaciones esperamos a que sean las 12 y un minuto para comer porquerías como nachos con queso y cola, celebrando así la llegada del sábado.

El desayuno al día siguiente es también digno de mencionarse: Queso, huevos, jamón, chocolate caliente, pan serrano con mantequilla… En la tarde hacemos alguna otra excursión a Baños, o a Pelileo…, y en la noche cenamos pizza (al menos, la mayoría de los sábados hacen pizza). Más tarde se da el Oficio Pascual, con miles de velitas y los cantos sacros que tanto me gustan escuchar (y que en los que a veces participo) seguida de una competencia entre todos los centros.

Estas competencias por lo general incluyen alguna obra teatral, o a Yaneth imitando a Au-D. Sinceramente, no importa cuántas veces ella repita “vago soy, al colegio no voy…” mientras todas coreamos: “Vago!”, y ella pretende rapear con una gorra hacia atrás, gafas, y bastas subidas hasta las rodillas; yo siempre termino con la panza adolorida de tanto reirme…

No quiero hablar del Domingo porque es día de decir adiós y cada cual pa su tierra. Lo único rescatable son los huevitos de chocolate en la mañana de Pascuas junto con el desayuno monumental…

Bueno, ojalá, ojalá, ojalá Diosito me permita ir este feriado allá con Guayalar. Estoy esperando que mi padre confirme que me va a ayudar con el pago de la convivencia para empezar a empacar (esta vez llevo poncho). Y no voy a apagar mi cel. Si lo hago, cómo voy a poder comunicarme con toda la fauna que dejo en Guayaquil (ratas, monos, gatos, lobos)?

Y hablando de fauna, casi olvido que allá las quiteñas nos dicen a todas monas. Así me recuerdan cada vez que nos llaman, que mona nací, mona soy, y mona moriré.

En fin, tiene lógica. Por eso no me ofende en lo absoluto.

1 little monkey jumping on the bed!

he fell down

and bumped his head

momma called the doctor

and the doctor said:

"No more monkeys jumping on the bed!

little monkey

 

April 2007
M T W T F S S
« Mar   May »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  

Recent Comments

oscar andres on Long Live Sentai!
katia barrios on About
Kumogakure on Long Live Sentai!
Rafael Delgado on Vendo Anime
Rafael Delgado on Vendo Anime